Carrick-A-Rede: El puente del vértigo

En la costa norte de Irlanda, pende de un impresionante acantilado el puente Carrick-A-Rede, hecho hace unos 350 años por pescadores de la zona. No sé sabe muy bien como lograron tal obra de ingeniería con limitados recursos, por lo que sin duda la destreza de estos hombres es aún más remarcable e imposible que pase desapercibida.

Vistas del Carrick-A-Rede desde lo alto del camino que asciende por la colina
Vistas del Carrick-A-Rede desde lo alto del camino que asciende por la colina

Cuando hicieron el hallazgo de que bancos de salmones rodeaban la pequeña isla separada por un abismo de 25 metros, al principio optaron por la pesca en barcos. Lanzaban la red entre un extremo de la costa y la barcaza, la cual estaba a franca merced de las impetuosas corrientes y de un tiempo voluble e inclemente. El mar temporal de la costa Norte de Irlanda y la necesidad les condujo a buscar una solución osada, pero increíblemente eficaz.

Un pescador visionario e intrépido tuvo la brillante de idea de trazar un puente suspendido entre los acantilados y la isla, salvando una distancia de separación de unos 30 metros. Materiales sencillos fueron utilizados en la construcción y así, un poco de soga en una sucesión de cuerdas entrelazadas con nudos firmes y travesaños de madera de una anchura que apenas alcanzaba un metro,  les sirvieron para lograr la estructura del arriesgado Carrick-A-Rede que les ayudó a lograr alcanzar el mejor punto para la pesca del salmón atlántico.

Antes de la explotación pesquera intensiva, los salmones solían pasar a raudales en dirección a los ríos en los que desovaron. Es por eso que la traducción literal de Carrick-A-Rede es la de “La Roca en el camino”, por el rodeo migratorio de los peces alrededor del inmenso pitón volcánico.

El puente solía utilizarse en la época estival para luego ser desmontado en septiembre y reanudar su contrucción en marzo. En los archivos de censado que se llevaron a cabo hacia el siglo XIX, se tiene constancia de que no sólo los pescadores cruzaban el puente, sino también hombres y niños cargados con cestas rebosantes de salmón una y diez veces, sin inmutarse siquiera por las condiciones precarias de construcción del puente o el impactante abismo  que había que atravesar para pasar de un lado al otro. Se dice que incluso ovejas cruzaban a pastar.

Punto de partida para cruzar el Carrick-A-Rede
Punto de partida para cruzar el Carrick-A-Rede

Por supuesto, al día de hoy, el puente ha sido reforzado con un par de barandines de soga de acero y propileno a cada lado, así como madera resistente al viento y al desgaste, dejando atrás aquella estructura de sólo un pasamanos en el que ni siquiera podías o debías apoyarte porque apenas si sostenía a aquel temerario que se atrevía a caminar sobre él.

Aún así, no piense que el puente no se balancea considerablemente durante el trayecto, esto es porque quisieron mantener lo más fidedigna la experiencia a lo que antiguamente vivían los pobladores de la localidad al desafiar a la naturaleza.

Por razones de seguridad el acceso es controlado para no sobrepasar un límite de 8 personas a la vez realizando el cruce, dando paso en ambas direcciones a los que van y vuelven. Así que hay que hacer pacientemente fila, hasta que nos indiquen que podemos aventurarnos a vivir ésta magnífica experiencia, mientras tanto puede aprovechar para admirar a su alrededor y tener bien preparada la cámara para captar el momento.

Tenga que en cuenta que la magnificencia de éste paraje, no se reduce a al Carrick-A-Rede, el condado de Antrim en general, también resguarda un sinfín de especies de flora y fauna, en particular una gran cantidad de aves que anidan en la isla, razón por la cual, en invierno parte del camino que conduce hasta el otro extremo de los acantilados, permanece cerrado.

Sin duda una experiencia completa en la que hay que aparcar el vértigo para poder recorrer su serial de peldaños de madera que nos llevan hasta el otro lado y disfrutar de una estupendas vistas de la línea de costa, así como de las avecillas que se hayan anidando entre la rugosidad de sus rocas que les sirven como perfecto hogar.

Así se viven los días de sol en la Costa Norte de Irlanda
Así se viven los días de sol en la Costa Norte de Irlanda

Si tiene suerte y un día soleado le acompaña, podrá disfrutar el bonito paisaje que nos conduce hasta el Carrick-A-Rede. Y que guarda un interesante pasado que data de hace 60 millones de años y que se puede apreciar mientras conduce sus pasos hasta el puente, entre las turquesas tonalidades del Mar del Norte y los colores de sus acantilados que nos cuentan a través de sus geología su salvaje creación.

Como sucedió en la cercana y espectacular Calzada de los Gigantes, donde la intensa actividad volcánica y el consiguiente enfriamiento dramático del material magmático, generó las impactantes  formaciones geológicas que hoy se aprecian en el Condado de Antrim, que nos ofrecen paisajes rocosos constituidos por sílex, creta, arcilla y basalto.

Vistas desde el otro lado del Carrick-A-Rede
Vistas desde el otro lado del Carrick-A-Rede

Si tiene tiempo de sobra, puede andar hacia el lado opuesto del Carrick-A-Rede, donde encontrará Larrybane. Los depósitos de piedra caliza que se formaron hace 100 millones de años, estaban cubiertas por basalto, un material de óptima dureza para la construcción, por el contrario de la piedra caliza, que al estar conformada por carbonato de calcio y fósiles: huesos, dientes, conchas y organismo marinos, es de suma fragilidad, pero lo compensa siendo un excelente fertilizante ideal para las ácidas tierras de Irlanda del Norte.

En la década de los 30 y hasta los 70 se extrajo masivamente la roca caliza, destruyendo casi en su totalidad el promontorio de Larrybane. El transporte por mar les suponía un reto, por lo que tuvieron que buscar la forma de construir hornos para llevar a cabo su cocimiento. Aún queda uno de los más grandes de todas las canteras, sobre el camino de entrada se alza unos 15 metros, como testimonio de un pasado económico glorioso para los locales.

Como dato curioso, Larrybane fue escenario de una de las series más afamadas de la televisión: Juego de Tronos
En el tercer episodio de la segunda temporada, aparece como locación de un sangriendo duelo entre el rey y la reina, con la isla de Rathlin de la leyenda de el rey Roberto I de Escocia como fondo visible  alo lejos.

Cómo llegar

El Carrick-A-Rede se encuentra en la línea costera entre las ciudades más importantes de Irlanda del Norte: Derry y Belfast. En el Condado de Antrim.

Existen tours guiados que incluyen transportación y nos llevan por muchos de los lugares más emblemáticos de la línea costera que parten desde Derry o Belfast con duración de un día completo.

También puede alquilar un automóvil y hacer la ruta por su cuenta, aunque debe tener en cuenta que en Reino Unido la conducción es en el lado contrario, así que debe estar atento para no despistarse por la costumbre y conducir en el carril incorrecto.