Islas de Arán

Las tres islas de Arán (Inishmor, Inishmaan y Inisheer) son paisajes lunares de piedra caliza, de desolada y extraña belleza. Albergan algunos de los restos cristianos y precristianos más antiguos de Irlanda, entre los que destacan los fuertes de piedra de la Edad de Hierro de Dun Aengus, en Inishmor, y de Dun Conchuir, en Inishmaan.

No se conoce prácticamente nada de la civilización que realizó estas construcciones. Algunos de los primeros asentamientos monásticos fueron fundados por San Eanna a finales del siglo IV y en el V, aunque los restos que han pervivido hasta la actualidad proceden del VIII. El aislamiento de las islas ha permitido que la cultura irlandesa perdure, cuando en el resto del país ha desaparecido casi por completo. La lengua nativa sigue siendo el irlandés y hasta hace poco las gentes aún vestían el traje tradicional de la región.

Todas las islas están entrecruzadas por muros de piedra que fueron construidos hace miles de años y que crean apacibles caminos bien protegidos del viento. Inishmaan es la isla menos visitada, mientras que Inishmor es la más popular para excursiones de un día. Inisheer es la que está más cerca, a tan sólo ocho kilómetros de Doolin, en el condado de Clare. Desde las ciudades de Galway, Rossaveal y Doolin salen ferrys con destino al archipiélago