Galway

Dicen que Galway es la ciudad más alegre de Irlanda, y cuando uno llega por primera vez y toma contacto con los lugareños y sobre todo con los animados pubs locales, podría atestiguar que están en lo cierto quienes lo afirman. Si a esto añadimos la ecuación ciudad universitaria y turismo, se puede garantizar una buena estancia en la costa oeste de Irlanda.

Shop Street en el centro de Galway
Shop Street en el centro de Galway

De tamaño manejable pero muy viva y moderna, Galway se ha convertido en la referencia cuando acometemos la visita de  los Acantilados de Moher, las Islas de Aran o el resto de parajes naturaleza de la región de Connemara.

El puerto de Galway, el más importante del país, fue la entrada tanto de productos como de influencias del continente, de forma especial con España. Por ello, y pese a que tuvo que reinventarse desde cero cuando el político y militar Oliver Cronwell, propiciador de la Commonwealth, barrió Galway. La alegría y jovialidad de la Galway de hoy se palpa con los cinco sentidos, con el tacto y la cercanía de los locales, con la música entrando por el oído, con los colores vivos de las fachadas de las casas, o con el olor y el paladar de la gastronomía marinera.

Galway y el mar no se pueden separar el uno del otro, para bien y para mal. El mar ha sido el sustento de esta villa marinera de pescadores, con una economía de pesca y de comercio, pero también ha sido el garfio que ha arrebatado miles de vidas en los siglos de lucha titánica con las aguas furiosas del atlántico. Esta relación se palpa en las dos catedrales de Galway–una católica y otra protestante- cuyo patrón es el mismo, San Nicolás, figura de rezos de marineros y pescadores.

 En Galway (conocida como la “ciudad de los iguales” porque todo el mundo es tolerante) se dice que sólo hay que proponer a un lugareño tomar una cerveza y podemos garantizarnos una velada de fiesta. Bohemios, enérgicos, divertidos, y con una capacidad creativa sorprendente, los habitantes de Galway son la masa social que mueve los eventos y festivales que se suceden de forma continua. Música, carreras de caballos y un buen plato de ostras siempre aparecen en el “escudo no oficial” de la ciudad.

En verano llega uno de los eventos incuestionables en el calendario de festejos, las famosas carreras de caballos de Galway. durante una semana el hipódromo es el hormiguero por donde pulula todo irlandés de corazón.

Ruta por Galway, que ver?

La ciudad se divide en dos partes que segmenta el río Corrib al desembocar en el mar. En la parte al este encontramos el pequeño centro de Galway, con las principales calles peatonales y el Eyre Square que alberga el parque de J.F. Keneddy Park Memorial. A esta plaza llegan los transportes públicos, entre ellos el tren con la cercana estación.

En Eyre Square está el centro comercial cuyo interior acoge una particular sorpresa, puesto que podemos ver parte de las murallas normandas.

Desde Eyre Square parte Shop Street, que ya como en la edad media concentra el eje comercial de tiendas de Galway, con tiendas de todo tipo, destacando joyerías (como Thomas Dillon que desde 1750 sigue abierta) donde venden uno de los símbolos de la ciudad (y de Irlanda), el anillo de Claddagh. Como se nos hará visible la tradición celta y la presencia de las tradiciones gaélicas son muy presentes. En concreto, este anillo de procedencia romana, guarda mucho simbolismo, y es uno de los regalos más clásico entre los enamorados por su corazón suspendido por dos manos y con una corona encima.

Un edificio singular en Shop Street junto a la esquina de Abbeygate Street es el Lynch’s Castle, una mansión residencial del XVII, propiedad en su día de una de las familias más influyentes, y hoy sede de un banco. Si continuamos la calle se bifurca en Sigh Street, ideal para los que buscan una ruta cervecera por Galway.

Cerca está la iglesia parroquial de San Nicolás, fechada en 1320, el edificio gótico más representativo de la ciudad. Llegando al río, la parte peatonal se conoce como Latin Quarter, precedido por el Spanish Arch, y como el nombre anticipa, conocido por ser la zona de ambiente nocturno por donde salir a tomar algo. El Spanish Arch, o Blind Arch (Arco ciego) es una construcción de dos arcos de piedra que formaba parte de la defensa del puerto.

Una vez vistos los monumentos principales de Galway, y si aún tenemos interés podemos conocer algo sobre la musa del escritor irlandés James Joyce, en la casa museo de Bowling Green. La otra opción es conocer Galway y su historia  a través del moderno museo que se halla cerca del Spanish Arch.

Que hacer en Galway

O mejor deberíamos decir…que no hacer…Y es que en Galway hay actividades de todo tipo y para todos. Empezamos…

Los que quieran sentirse más irlandeses que nadie, no deben dejar pasar la ocasión de hacerse una ruta de bares probando diferentes tipos de cerveza, desde la típica Pinta de Guiness hasta algunas artesanales que no veremos ni beberemos en ningún otro lugar del mundo.  The Quays, ubicado en una antigua iglesia o el famoso The Kings Head en pleno centro son muy concurridos.

En bares como Tigh Neachtain o The Crane Bar es posible que ya nos hayamos hecho fans del rugby irlandés, y que nos estén invitando a ir al estadio para ver un partido del Heineken Cup de rugby, sólo apto para amantes del binomio entrega + deportividad.

Después de la dura entrega de nuestras cuerdas vocales viviendo el deporte nacional irlandés, podemos deleitar los oídos con los conciertos en directo que se suceden por doquier. Nuestra propuesta Róisín Dubh, un pub muy recomendable. Para los más animados en el Monroe’s Tavern, un pub del West End de Galway se bailan las danzas tradicionales irlandesas a las que es fácil sucumbir cuando nos invitan a bailar.

Para ir viendo el ambiente de un día cualquiera nada mejor que camuflarnos entre los nativos en un paseo de compras por el mercado que se celebra junto a la iglesia de San Nicolás. Dentro de la iglesia se celebran conciertos de música tradicional irlandesa.

Pero si algo destaca a Galway es la cantidad de festivales que durante todo el año atraen turistas de forma periódica. En febrero se celebra el Festival de Jazz, en abril el de Poesía y Literatura, en julio el de cine (Galway Fim Fleadh), y el Race week ya citado con las carreras de caballos; en agosto el Galway Arts Festival con música, teatro y exposiciones por toda la ciudad; para terminar en septiembre con el Festival Internacional de Ostras, con competiciones de paladares selectos.

Y como comentábamos al inicio de nuestro relato, Galway se vive desde la lengua y el estómago, siendo uno de los mejores lugares para conocer los platos típicos de Irlanda. No hallaremos platos muy elaborados, pero desde luego que muy sabrosos como las sencillas patatas fritas de McDonagh’s, o los panes de  Griffin’s Bakery.

Excursiones desde Galway

Además de las “obligadas” visitas a los acantilados de Moher o a las islas de Arán, el pueblo portuario de Clifden; o Spiddal, un pueblo  típico Gaeltacht (de habla gaélica) son ideales para hacer excursiones de un día. La playa de corales de Carraroe o probar el marisco local de Roundstone, un antiguo pueblo costero de la península de Ballyconneely, pueden combinarse como alternativas. También viene bien saber para los que hagan su viaje con niños, que el pueblo de salthill, además de ser una localidad balnearia y hotelera importante, cuenta con el acuario más importante de Irlanda, Atlantiquaria.

Actividades y tours de turismo en Galway

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